Mourinho tiene trabajo
El entrenador portugués se encontrará deberes inmediatos cuando se materialice su fichaje por el Madrid: el vestuario, la convivencia Vini-Mbappé, fichajes...
Pacificar el vestuario
El pospartido contra el Oviedo hizo aflorar la enésima grieta en el vestuario del Real Madrid. Era el primer encuentro del equipo blanco en su estadio después conocerse la pelea entre Tchouameni y Valverde, de que Carreras desvelase en redes sociales que había tenido otro altercado con Rüdiger y de la rueda de prensa de Florentino Pérez para convocar elecciones. Era la noche para que el Bernabéu tomase la palabra. Y lo hizo. Pero la última palabra la quiso tener Mbappé. No fue solo un ataque a su entrenador, Kylian también dejó una queja velada hacia sus compañeros. “Yo prefiero hablar aquí. Muchos no lo hacen y yo tengo que mirar a la prensa para saber lo que piensan”.
Mourinho tendrá que trabajar para unir un vestuario fragmentado. Que la caseta sea el foro donde, lejos de una zona mixta o las filtraciones, los jugadores diriman sus diferencias, de puertas hacia adentro y con racionalidad. Después de una temporada en la que siempre ha habido un hijo pródigo. Con Xabi Alonso fue Vinicius (y antes Valverde), con su desplante en el Clásico y al ignorarle después cuando el brasileño pidió disculpas a todos los estamentos del club salvo precisamente al entrenador. Arbeloa encarriló al carioca, pero en las últimas semanas han sido muchos los jugadores que han desbarrado hasta llegar a la rajada del díscolo Mbappé. Un Kylian en latente rebeldía desde aquella filtración que apareció en Francia de que los médicos del Real Madrid habían diagnosticado la rodilla equivocada a sus declaraciones del martes pasando por su polémica escapada a Cerdeña.
Encontrar un líder para el Madrid
El Madrid lleva varios años inmerso en un relevo generacional que está a punto de concluir. Con Modric se fue el último superviviente de la anterior etapa de Mourinho. Y este verano, el presumible adiós de Carvajal dejará al equipo sin ninguno de los integrantes de aquella plantilla que logró cuatro Champions en cinco años (de la 13 queda Ceballos, en la rampa de salida). También se han ido otros pesos pesados del vestuario como Kroos y Nacho. En ese proceso de transición se ganaron otras dos Copas de Europa, con un papel fundamental de jóvenes llamados líderes del futuro como Valverde y Vinicius. Dos futbolistas que ya han ejercido la capitanía, pero a los que no se les termina de identificar el liderazgo que enarbolaron otros portadores del brazalete como pudiera ser Sergio Ramos.
Después de Carvajal, la capitanía les corresponde por antigüedad a Valverde, Vinicius, Courtois, Militao y Mendy. Los avatares de la temporada han dejado muy cuestionado al uruguayo, con su enfrentamiento a Valverde y la pelea que protagonizó con Tchouameni. El brasileño no termina de ganarse el favor y redimirse con el Bernabéu. Con el belga, Mourinho tendrá que demostrar si aquello de que no le gusta tener a un portero como capitán fue un arrebato para desacreditar a Casillas o es un capítulo innegociable de su librillo. Y las lesiones suponen un lastre para Militao y Mendy. Mourinho tendrá que identificar a su jefe en el campo.
Hacer que casen Vinicius y Mbappé
Ha sido la gran asignatura a la que Ancelotti, Xabi Alonso y Arbeloa se han enfrentado en los últimos dos años. Conseguir que congeniaran dos estrellas que no solo tienen ese estatus superior, sino que se desenvuelven por la misma zona del campo. En cuanto a números, Ancelotti salió relativamente airoso. Mbappé alcanzó el listón de sus mejores números (44 goles) y fue Pichichi y Bota de Oro. Vinicius también mantuvo su línea: 22 goles y 16 asistencias. Pero esos guarismos no se convirtieron en títulos, más allá de la Supercopa de Europa y la Intercontinental a principios de temporada.
Vinicius y Mbappé se saludan al terminar el partido contra el Real Oviedo.JESUS ALVAREZ ORIHUELAEsta campaña, el brasileño y el francés han sido un péndulo. Con Xabi Alonso brilló Kylian; con Arbeloa, Vini. Por números y por gestos. Mbappé marcó 31 goles en los 26 partidos que jugó con el tolosarra. Tras el cambio de técnico, Kylian lleva 12 goles en 18 partidos, en un período salpicado de lesiones. Arbeloa se encontró con un Vini alicaído, enfrentado a su anterior entrenador y al Bernabéu, que solo sumaba 6 dianas en 27 encuentros y llegó a acumular una racha de tres meses sin marcar. El carioca ha sido otro con el salmantino: 15 goles en 25 partidos. Mourinho tendrá que buscar la fórmula para que ambos sincronicen sus mejores versiones en el campo y que ninguno de los dos se soliviante.
Identificar fichajes
El Madrid viene de su verano más activo e inversor en el mercado de fichajes de los últimos seis años. Con cuatro incorporaciones que han estado lejos del sobresaliente. Carreras, Huijsen y Mastantuono han ido de más a menos y Trent, además de sufrir los estragos de las lesiones, ha evidenciado sus carencias defensivas. Un mercado en el que el Madrid se desenvuelve rápido, pero este verano con más urgencia si cabe, dado que el Mundial encarecerá el mercado de aquellas figuras que brillen en Norteamérica.


