El milagro de Elversberg
El equipo de un pueblo de 7.500 habitantes logra un histórico ascenso a la Bundesliga. Su plantilla vale la mitad que Harry Kane.
El ascenso tiene un valor simbólico enorme para el fútbol alemán. Por primera vez en 33 años, el Sarre volverá a tener representación en la categoría de oro. El club repartió cerveza gratis a los aficionados antes de que arrancara la mayor juerga que se recuerda en Elversberg. Entre los protagonistas de la celebración destacó Luca Schnellbacher, uno de los jugadores que ha acompañado al equipo desde cuarta división hasta la élite. “Apenas he pegado ojo estos últimos días. Todo esto significa la vida para mí”, confesó el delantero, emocionado tras un camino que incluyó tres ascensos en apenas cinco años.
La historia del SVE parece sacada de un cuento. En 2022, el equipo competía aún en la cuarta categoría del fútbol alemán y ahora recibirá a gigantes como el Bayern Múnich, el Borussia Dortmund o el Bayer Leverkusen. Su valor de mercado es de 28 millones de euros según Transfermarkt, un poco menos que la mitad de Harry Kane. Gran parte del éxito nació del trabajo iniciado en 2018 por el extécnico Horst Steffen y el entonces director deportivo Nils-Ole Book, que diseñaron una idea de juego reconocible y una estructura colectiva que no dependía de individualidades. El Elversberg ascendió a tercera división en 2022 y, tan solo un año después, logró el salto inmediato a la Bundesliga2.
Tras la marcha de Steffen al Werder Bremen, Vincent Wagner tomó el relevo y mantuvo intacta la filosofía. En su primera temporada al frente del equipo logró 62 puntos, firmando la mejor campaña de la historia del Elversberg en segunda división. Todo ello pese a contratiempos importantes, como la salida invernal del máximo goleador Younes Ebnoutalib al Eintracht Frankfurt o la marcha de Book al Dortmund. “El viaje continúa”, dijo el portero Nicolas Kristof, otro icono de esta escalada meteórica. “Cuando recuerdo mi primer partido en cuarta división, quizá había 500 espectadores. Hoy somos 10.000. Si alguien me hubiera dicho esto hace cuatro años, lo habría tomado por loco”.
El ascenso quedó sellado con un contundente 3-0 frente al Preussen Münster, con goles de Bambasé Conté y David Mokwa. Sin embargo, Wagner evitó dejarse llevar por la euforia y ya piensa en el enorme reto que espera en la Bundesliga. “El próximo año jugaremos en una liga en la que probablemente el mejor pagado de algunos clubes gane lo mismo que toda nuestra plantilla”, advirtió el míster. “Nos espera un desafío brutal, pero seguiremos nuestro camino con humildad”.
Ahora comienza otro partido clave para el Elversberg: formar una plantilla capaz de sobrevivir entre gigantes. Algunos pesos pesados, como Conté, están cedidos y el nuevo director deportivo Christian Weber reconoció que el mercado marcará buena parte del futuro inmediato del club. Antes de pensar en fichajes, eso sí, el equipo seguirá celebrando una hazaña que ya forma parte de la historia del fútbol alemán. El siguiente destino de la plantilla será Mallorca, tal y como anunció entre risas Schnellbacher: “Ya me he disculpado con mi mujer. Ha estado ahí toda la temporada, pero tendrá que aguantar unos días más sin mí”.
Cabe recordar también una anécdota de la pasada campaña, cuando la empresa ferroviaria alemana Deutsche Bahn ironizó sobre su duelo de promoción ante el Heidenheim. En redes sociales mostró un tren de un solo vagón, dando a entender que no haría falta más para cubrir el desplazamiento de los hinchas del Elversberg. El SVE terminó teniendo la última palabra. Un año después de caer derrotado en dicha promoción, logró el ascenso directo a la máxima competición alemana, donde precisamente ocupará el puesto que deja el descendido Heidenheim. El que ríe último…


