De Ronaldo a Ramos, Florentino crea escuela

Si Cruyff dejó como legado que una treintena de sus jugadores son técnicos, el dirigente del Madrid presume de gestores: Beckham es presidente, Pedro León lo será y Casillas lo quiso ser.

Alfredo Matilla
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Esta semana se han producido dos noticias de manera independiente que igual conviene analizarlas de forma conjunta. Por un lado, Florentino Pérez ha roto un silencio de 10 años para asegurarle al mundo que está como un roble y que pretende ser presidente sin relevos, al menos, hasta 2029. Por otro, Sergio Ramos ha cerrado la operación de compra que le aupará como uno de los propietarios del Sevilla cuando lo más habitual para un futbolista es, en caso de seguir ligado al fútbol, permanecer en el verde como técnico. Dos formas de encarar el mundo a portagayola que les une como en los buenos tiempos y que les hace más parecidos de lo que arrojan las últimas rencillas entre ellos.

Florentino Pérez fue quién fichó a Sergio Ramos para el Real Madrid en 2005 y le dio el 4, con sólo 19 años. Pagó 27 millones de euros para convertirle en el traspaso más caro hasta el momento para un jugador con esa edad. Y hasta la salida del camero por la puerta de atrás en 2021, después de una renovación que se enquistó hasta caducar, uno hablaba del otro siempre de manera fraternal. Florentino, según repetía en los corrillos que le gustaba hacer con la prensa, veía en el central al futbolista que él no pudo ser y que reencarnaba todas las virtudes de su admirado Pirri. Mientras, Ramos observaba en su jefe al gestor de éxito que en el futuro le gustaría convertirse como va camino de suceder. La próxima temporada se reencontrarán en la comida de directivas y podrán comentarlo.

No es el primer jugador que se convierte en capo y puede que no sea el último. Si siempre se ha dicho que Cruyff dejó como su mejor legado la gran cantidad de herederos que continuaron su obra en los banquillos, lo de Florentino no es más que una analogía en los despachos. Si una treintena de futbolistas que pasaron por las manos del técnico holandés son hoy entrenadores (11 de su primera plantilla en el Barça en 1988, más tres pupilos en la dirección de equipos como Amor, Begiristain y Zubizarreta, a los que se fueron sumando Koeman, Ferrer, Laudrup, Nadal, Guardiola, Serna, Rijkaard, Abelardo, su hijo Jordi, De Boer, Onésimo, Pablo Alfaro, Celades, Prosinecki, Cristóbal Parralo, Lopetegui, Lluís Carreras…), en el caso del directivo madridista también se van acumulando los casos de delfines dedicados a la dirección y al papeleo.

Convivir con el actual presidente del Madrid les dejó huella. Ronaldo empezó la saga y tiene toda la pinta de que Pedro León, en cuanto cuelgue las botas, la continuará en el Real Murcia. “Su capacidad de convencer a un jugador para fichar siempre ha llamado mucho la atención”, reconocen en el club los que llevan 26 años a su lado. Ahí está su forma de persuadir a los Galácticos, con Zidane a la cabeza, y más tarde de Karim a Kylian, pasando por Cristiano.

El impacto que produjo la llegada de Florentino Pérez a primera línea del fútbol profesional en el 2000 fue todo un shock. Y no sólo por ganar unas elecciones a Lorenzo Sanz contra pronóstico. Sino porque, además, aterrizó en el Bernabéu con Luis Figo, capitán del eterno rival, bajo el brazo. “Eso le puso en otra dimensión”, dicen en Valdebebas. Aquella aparición estelar, y la fortaleza posterior para obrar imposibles, fue tendencia. Por eso no es causalidad que hasta 10 futbolistas de la primera plantilla con la que lidió entonces hayan orientado sus carreras a la oficina como él.

Fernando Hierro, que también es entrenador y fue incluso hasta seleccionador en el Mundial de Rusia, ha ido combinando sus dotes como director deportivo (RFEF, Guadalajara, Al Nassr…) con la corbata, ya que fue director general del Málaga. Iker Casillas, por nombrar a otro peso pesado de aquel vestuario, intentó pelear con Luis Rubiales por presidir la Federación y, por ahora, ha hecho sus pinitos en la Kings League. Karanka, estos días mano derecha de De la Fuente, se ha ido alejando del césped para encerrarse en su estudio. Míchel Salgado ahí sigue al frente del Fursan Hispania como socio inversor en Arabia, donde también participa en los programas de desarrollo de su Federación. Savio se metió en su día a coordinar el Guaraní de Palhoça en Brasil, además de hacerlo en una agencia de representación de deportistas y otra dedicada al mercado inmobiliario. Figo apostó también más por asesorar que entrenar. Como Manolo Sanchis y el embajador Roberto Carlos. Y ahí sigue Solari cada día de traje por Valdebebas.

De Ronaldo a Ramos, Florentino crea escuelaEl máximo accionista del Valladolid Ronaldo Nazário en el palco del Bernabéu. JAVIER GANDUL

De todos los niños más mimados que ha tenido Florentino, Ronaldo Nazario destaca por encima de los demás. En 2018 se hizo cargo del Real Valladolid tras la compra del 51% de las acciones del club, ampliando al 72,7% al hacerse también con el paquete del anterior presidente Carlos Suárez, al que sustituyó. La experiencia, con un duro descenso por el camino, acabó como acabó. Pero tenía las espaldas cubiertas para seguir entretenido. El dinero nunca le faltó. En 2021 se se había quedado con el Cruzeiro, club en el que se formó y con el que debutó en 1992. Ronaldo nunca ocultó su admiración por Florentino, con el que llegó a coincidir codo con codo oficialmente en los palcos: “Echó a Luxemburgo por quitarme en todos los partidos. Cambió la manera de la gente de ver el fútbol. Ha sido el mayor cambio en la industria del fútbol. El fútbol se ha movido así, como lo vemos ahora, por Florentino Pérez. Es el mejor presidente que he conocido”.

De las plantillas que estuvieron bajo el mandato de Florentino, también destaca la de 2003. Ahí estaba David Beckahm, actual presidente del Inter Miami de Messi desde 2018. Más allá de los compromisos con Qatar y mil marcas y patrocinadores más, el excentrocampista también adquirió en 2019 el 10% del Salford City, que compite en la cuarta categoría del fútbol inglés. Beckham no olvida de dónde bebió: “También aprendí de gente como Florentino Pérez. Él tiene esta visión loca de traer a los mejores jugadores del mundo y construir un estadio increíble. Nunca he tenido aspiraciones de ser un entrenador, no creo que fuera bueno en eso, pero quería tener un club”, aseguró tras conseguir que la franquicia de Miami pasara de costarle 25 millones a estar valorada en más de 1.000.

De Ronaldo a Ramos, Florentino crea escuela

De esa misma camada de Beckham en el Madrid, con muchísimos menos focos y desde la más absoluta clandestinidad, también anda por ahí un canterano que subía y bajaba a entrenar con el primer equipo en la Ciudad Deportiva y que luego triunfó en el Real Zaragoza: Javier Paredes. El lateral se desempeña en la actualidad como abogado especialista en derecho deportivo y penal. La gestión de las gestiones. Y, como Florentino Pérez en plena Transición y también Özil en su momento en Turquía, también hizo sus pinitos en la política. Él bajo los colores naranjas de Ciudadanos.

Segunda parte

De la actual etapa de Florentino en el Madrid, la que arrancó en 2009 tras su espantada en Mallorca tres años antes, hay que destacar a Pedro León por encima de todos. Es un caso bien curioso. El murciano sigue en activo intentando salvar al equipo de su alma, pero su entorno ya ha deslizado que presidirá al Real Murcia, esté en la categoría que esté, al término de la presente temporada cuando cuelgue las botas. Pedro siempre ha tenido palabras de cariño para Florentino y su grupo de confianza, con José Ángel Sánchez como estilete, pese a su salida abrupta del Madrid. Mourinho tuvo bastante que ver después de sus fuertes declaraciones ante la prensa sobre el centrocampista (“ni que estuviéramos hablando de Maradona”) y una reunión bastante tensa en la que, delante del agente del jugador (Pedro Bravo), aseguró que no jugaría más aunque tuviera que llamar a juveniles.

Más allá de Pedro León, conviene no olvidar otros casos de futbolistas del Madrid de Florentino que han optado por ir poco a poco introduciéndose en diversos clubes o que se han inclinado más por la gestión, aunque no sea tan centrada en el fútbol. Entre el primer grupo está Cristiano, con un importante paquete accionarial en un Almería que ya mira a Primera. Y Varane, que cada vez va teniendo más peso en la directiva del Como. O Modric, que ya es propietario del Swansea galés. Y en el otro grupo no podemos olvidar a Dudek, que se hizo piloto profesional de automovilismo de competición. Eso sí que es pasión por llevar el volante. Además, Owen dio rienda suelta a su amor por los caballos. Y Granero, que está al frente de la aventura del Marbella, se ha involucrado en mil proyectos relacionados con la representación (Best Of You) y la Inteligencia Artificial.

De Ronaldo a Ramos, Florentino crea escuela
14/10/22 PRESENTACION DOCUMENTAL DE RONALDO NAZARIO EL FENOMENO EN LOS CINES CALLAO DE MADRID Militao, Ancelotti, Ronaldo Nazario, Florentino Pérez, Rodrygo y Vinicius Juan Aguado

¿Quién será el siguiente? De la plantilla actual dirigida por Álvaro Arbeloa, Courtois ya ha entrado como propietario en el Le Mans al poner un millón de euros y en las últimas horas en el CD Extremadura. Bellingham adquirió parte de un equipo de críquet. Vinicius aterrizó en el FC Alverca al invertir 10 millones por el 80%. Y Mbappé ya tiene idéntico porcentaje del Stade Malherbe Caen tras desembolsar entre 15 y 20 kilos... Igual, si quieren acertar en ese afán por ser verdaderamente un ser superior, deben llamar a Thomas Gravesen y dejarse asesorar. No para entender cómo solucionó otra pelea de vestuario, la suya con Robinho, que abrió todos los telediarios hace 20 años como ahora lo han hecho Tchouameni y Valverde. El danés es el que más cerca está en realidad de alcanzar la grandeza empresarial de Florentino. Según diversas fuentes consultadas, es mucho más rico ahora que cuando jugaba. Una vez retirado a los 33 años, y mientras el púgil brasileño al que mandó a la lona en un entrenamiento visitaba la cárcel, él invertía con un éxito radiante. Hoy vive en Las Vegas, rodeado de casinos, mientras amasa una fortuna patrimonial valorada en más de 100 millones de euros. En Madrid, parece, jugó poco pero aprendió mucho.